miércoles, 20 de febrero de 2013

La locura



Creo que estoy embarazada.
A veces me pongo a llorar porque estoy loca.
No es que llore y la causa de mi llanto sea la locura,
sino que lloro porque me doy cuenta de que estoy loca y eso me duele.

Creo que no estoy embarazada.
A veces me pongo a llorar porque estoy embarazada.
Lloro porque noto que alguien dentro de mí me come
y yo dejo que me traguen.

Se lo traga todo menos las lágrimas.
Se lo traga todo menos…

¿Eres idiota? ¿Por qué escribes así? ¿Por qué dejas tantos espacios? ¿Te crees poeta? Menos mal que te he parado antes de que lo terminaras. Por favor, no vuelvas a hacerlo, no vuelvas a hacer poesía. No hay nada más ridículo que los falsos poetas.

Oye, déjame, eso no es una poesía. Es prosa vestida de poesía.

Tú misma lo has dicho, «vestida de poesía», lleva un disfraz, se intenta hacer pasar por lo que no es. Admites abiertamente la impostura. No eres más que una impostora.

Yo por lo menos reconozco el disfraz. Tú no eres capaz de asimilar que también te disfrazas. Descargas la culpa sobre mí y te cargas de razón, que no es razón, sino disfraz. El disfraz que oculta...

 la locura.