jueves, 12 de enero de 2012

Enero es el mes más cruel

Abril no es el mes más cruel, es enero. Todos y cada uno de sus días hacen daño y no hacen frío, tal y como me habían prometido. Enero es el mes más cruel digan lo que digan, el eco de su maldad retumba aún más que los gerundios mejor o peor traducidos de Eliot. Enero es el mes más cruel y podría repetirlo al principio de cada frase, o al final, usarlo como signo de puntuación, un punto donde empieza y acaba todo: enero, el mes más cruel. Enero el mes más cruel, el que da la vida y da la muerte. Enero, nace la frase y la muere, enero. Enero, la engendra y la va gastando, la envejece hasta que la extingue; a ella, a la frase, a ella y a la frase, enero.

No hay lluvia de primavera, ni de invierno, solo lluvia. No hay nada de purificador en ello, es agua que enturbia. Quizá intenta limpiar, pero cuanto más lo intenta más ensucia. Barro la mugre que deja enero y yo, igual que la lluvia, cuanto más limpio más me ensucio. Enero es el mes que tizna con la inmundicia primigenia.

2 comentarios:

Mario Pina dijo...

Enero, muy bueno, enero.

Mlle. Arbalète dijo...

No. Muy cruel, enero, muy cruel.