domingo, 14 de marzo de 2010

Una hoja en blanco



Una hoja en blanco es una palabra que todavía no se ha articulado. Una hoja en blanco es el prefacio de una hoja manchada de grafías. Se trata de la más pura relación de dependencia. El uno no se entiende sin el otro. El folio en blanco existe porque existe el folio en sucio, y viceversa. A veces el papel se resiste, y a su manera te suplica que por favor no corrompas su textura inmaculada. Otras no juega limpio y hace que la pluma se resbale y tropiece. Te obliga a anotar sílabas disonantes que luego tachas por vergüenza y, en el peor de los casos, acabas rindiéndote y lo dejas olvidado en cualquier rincón de tu escritorio, acompañando a otro montón de folios traicioneros condenados en una especie de vertedero de ideas fallidas. Sin embargo, hay días en los que incluso una servilleta podría sonreírte, y estaría dispuesta a absorber toda la tinta que arrojaras sobre ella. Es en esos días cuando la palabra se articula, cuando la suciedad puede resultar algo hermoso y el papel cuarteado cobra vida. Una hoja en blanco es un arma de fuego, si alguien escribe en ella se activa, y cada letra chirría como un gatillo atascado, hasta que de repente el que escribe cesa su tarea. (disparo) El público oye un disparo. El crimen se acaba de consumar. (pausa) Y ahora tú, deja de escuchar mi hoja en blanco antes de que apriete de verdad el gatillo.

4 comentarios:

El hombre sin sombra dijo...

Yo mentiría si dijera que no se te echa de menos por aquí...

Albert dijo...

Confieso que me la he tragado de plano. La mentira, digo, esa de la que avisa la Advertencia. No sabría con cuál de las dos siamesas quedarme. Afortunadamente, no hay que elegir.

¿Me puedo enamorar de tu hoja en blanco? Corrompo la inmaculada textura de una hoja de mi libreta para apuntarme la dirección de ambos blogs.

Saludos. Albert.

Marpart dijo...

Cuantas sentimientos escapan de salir al aire por no venir de escritores, por vergüenza, por no atreverse a poner esa advertencia...
La pena es que los pensamientos no sean capaces de emborronar muchas hojas que quedan en blanco.

Me gusta tu blog, saludos.

Los oficios terrestres dijo...

Confieso que estos fotogramas me tienen algo enganchado, ayer he escuchado unos cuantos y he dejado otros para seguir disfrutando. Este, particularmente, me hizo darle al play unas cuantas veces...
Una hoja en blanco es un arma de fuego. Genial. Me recuerda al "the happiness is a warm gun" de los bestles.
Oye, en estos fotogramas, hasta los silencios tienen su belleza.
Saludos,

Damián