martes, 1 de julio de 2008

Fotogramas psicosomáticos


Era una ventana como otra cualquiera pero depende de la perspectiva y el lado en que la mires las vistas resultaban bien diferentes. Una opción mostraba a la profesora de economía predicando el sermón rutinario sobre políticas monetarias y otros conceptos incomprensibles. Contemplé el panorama que se presentaba, una veintena de alumnos ojerosos apoyados en sus pupitres dejando caer el peso de sus cuerpos, casi la mitad de la clase estaba completamente dormida, del resto; una parte posaba sus ojos en un punto fijo con la mirada perdida y la otra agachaba sus cabezas fingiendo prestar atención y leer atentamente el contenido del libro.

La segunda opción era mucho más tentadora. A través del cristal podía imaginarme un paisaje colorista. Pinté a niños jugando sobre un pantano y a parejas tumbadas en el césped observando un cielo azul cambiante que se movía al ritmo de una melodía de fondo. No alcancé a distinguir cual era exactamente la pieza, pero podría haber sido algo de Listz. Los colores se mezclaban entre sí y en unos segundos el cuadro ya se había transformado en otra imagen distinta. A través de esa ventana parecía que el tiempo se escapara en forma de breves capítulos de una historia, trazando con pincel vidas paralelas. Era como una secuencia de fotogramas de mis películas favoritas.

2 comentarios:

Mario Gil dijo...

El mundo es según se mire. Eliges dónde mirar, con qué quedarte. Eliges inconseciente o conscientemente tus fotogramas psicosomáticos, supongo.

Cuídate, artista.

Tesa dijo...

Como una agradable exposición de diapositivas.
Esta ventana (Window, que dice el tío Gates) a la que me asomo ahora, también me muestra paisajes agradables. Me gusta tu blog.